CWlogoSP
acr
abim_logo

Radiografía del tórax antes de una cirugía

Cuándo se necesita y cuándo no se necesita

<PDF versions

A muchas personas se les toma una radiografía del tórax antes de una cirugía. Se le conoce como una radiografía del tórax “pre-op.” “Pre-op” significa preoperatoria, que quiere decir que se toma antes de una operación o cirugía.

Si usted padece de una enfermedad cardíaca o pulmonar, posiblemente quiera que le tomen una radiografía del tórax preoperatoria. Esta puede mostrar problemas médicos, como un corazón agrandado, una insuficiencia cardíaca congestiva o líquido alrededor de los pulmones. Estos problemas podrían significar que su cirugía debería retrasarse o cancelarse.

Sin embargo, si usted no tiene señales ni síntomas de una enfermedad cardíaca o pulmonar, debería pensarlo dos veces antes de tomarse una radiografía del tórax antes de una cirugía. A continuación se da la razón:

Por lo regular, una radiografía del tórax no ayuda.

A muchas personas se les toma una radiografía del tórax para “aprobarlas” antes de una cirugía. Algunos hospitales requieren una radiografía del tórax a casi todos los pacientes.

Sin embargo, si usted no tiene síntomas de una enfermedad cardíaca o pulmonar, y su riesgo es bajo, probablemente una radiografía no lo ayude. No es probable que muestre un problema grave que vaya a cambiar su plan de tratamiento.

Y una radiografía del tórax no ayuda al cirujano o al anestesiólogo a controlar la atención médica que le den. La mayoría de las veces, todo lo que usted necesita es un historial médico y un examen médico detallados.

Una radiografía del tórax puede tener riesgos.

Una radiografía del tórax usa una dosis muy baja de radiación. Los riesgos de la exposición a la radiación podrían acumularse, así que es mejor evitar radiografías que no necesite. Además, una radiografía del tórax puede mostrar algo que parece ser anormal. A menudo, esto es una falsa alarma. Sin embargo, usted necesitará pruebas de seguimiento para descartar un problema grave. Esto puede causar ansiedad, costarle dinero y exponerlo a riesgos de las otras pruebas.

Una radiografía del tórax cuesta dinero.

Las radiografías del tórax no son caras. Pero cualquier dinero gastado en pruebas que usted no necesita es dinero desperdiciado. Y es posible que su seguro médico no pague por la radiografía si la única razón para tomársela es una cirugía.

¿Cuándo debería usted tomarse una radiografía del tórax?

Es una buena idea tomarse una radiografía del tórax antes de someterse a una cirugía o antes de ingresar al hospital si:

  • Tiene señales o síntomas de una condición cardíaca o pulmonar. Entre estos se incluyen: dolor en el pecho, tos, falta de aliento, tobillos hinchados, calentura, un ataque cardíaco reciente o una gripe o infección pulmonar que no se va.
  • Padece de una enfermedad cardíaca o pulmonar, sin importar si tiene síntomas o no.
  • Es mayor de 70 años de edad y no se le ha tomado una radiografía del tórax en los últimos seis meses.
  • Está sometiéndose a cirugía del corazón, de los pulmones o de alguna otra parte del tórax.
7/2016

Consejo de Consumer Reports

Este informe es para que lo use usted cuando hable con su proveedor de atención médica. No debe usarse en vez de consejos o tratamientos médicos. Use este informe a su propio riesgo.

© 2016 Consumer Reports. Elaborado en cooperación con el Colegio Americano de Radiología. Para obtener más información acerca de las fuentes usadas en este informe y los términos y condiciones de uso, visite ConsumerHealthChoices.org/about-us/.