CWlogoSP
AGS-logo-300x110
abim_logo

Insomnio y ansiedad en personas mayores

Por lo general, las píldoras para dormir no son la mejor solución

< PDF versions

Casi un tercio de las personas mayores en los Estados Unidos toman píldoras para dormir. A estos medicamentos se les conoce como “sedantes-hipnóticos” o “tranquilizantes.” Afectan el cerebro y la médula espinal.

Los doctores recetan estas medicinas cuando hay problemas para dormir. Los medicamentos también se usan para tratar otras condiciones, como ansiedad o el síndrome de abstinencia del alcohol.

Por lo general, los adultos mayores deberían de probar primero tratamientos sin medicamentos. Según la Sociedad Estadounidense de Geriatría, existen maneras mejores y más seguras para mejorar el sueño o reducir la ansiedad. A continuación se da la razón:

Es posible que las píldoras para dormir no ayuden mucho.

Muchos anuncios dicen que las píldoras para dormir ayudan a las personas a dormir bien y descansar toda la noche. Pero, hay estudios que muestran que esto no es exactamente cierto en la vida real. En promedio, las personas que toman uno de estos medicamentos duermen apenas un poco más y mejor que los que no toman ningún medicamento.

Las píldoras para dormir pueden tener efectos secundarios graves o hasta mortales.

Todos los medicamentos sedantes-hipnóticos tienen riesgos especiales para los adultos mayores. Las personas de la tercera edad suelen ser más sensibles a los efectos de los medicamentos que los adultos más jóvenes, y estos medicamentos podrían permanecer en su organismo más tiempo. También pueden causar problemas de memoria que:

  • Aumentan más del doble el riesgo de sufrir caídas y fracturas de cadera que es causa común de hospitalización y muerte en personas mayores.
  • Aumentan el riesgo de accidentes de auto.

Los nuevos medicamentos para dormir, conocidos como “Z” también tienen riesgos.

La mayoría de los anuncios son para estos nuevos medicamentos. Al principio, se pensaba que eran más seguros. Sin embargo, estudios recientes sugieren que tienen tanto o más riesgo que los medicamentos para dormir más antiguos.

Pruebe primero tratamientos sin medicamentos.

Sométase a un examen médico exhaustivo. La depresión o la ansiedad, el dolor, el síndrome de piernas inquietas y muchas otras condiciones pueden causar problemas para dormir. Incluso si un examen no revela una causa fundamental, debería probar otras soluciones antes de probar medicamentos. (Vea los consejos en el cuadro a la derecha).

Clases de píldoras para dormir (sedantes-hipnóticos)

Todas estas píldoras tienen riesgo, especialmente para los adultos mayores:

Barbitúricos

  • Secobarbital (Seconal y genérico)
  • Fenobarbital (Luminal y genérico)

Benzodiacepinas

Para la ansiedad:

  • Alprazolam (Xanax y genérico)
  • Diazepam (Valium y genérico)
  • Lorazepam (Ativan y genérico)

Para el insomnio:

  • Estazolam (únicamente genérico)
  • Flurazepam (Dalmane y genérico)
  • Quazepam (Doral)
  • Temazepam (Restoril y genérico)
  • Triazolam (Halcion y genérico)

Medicamentos "Z"

  • Zolpidem (Ambien y genérico)
  • Eszopiclona (Lunesta)
  • Zaleplón (Sonata y genérico)

Es posible que los medicamentos de venta libre no sean una buena opción.

Los efectos secundarios de ciertos medicamentos pueden ser más molestos para las personas de la tercera edad: somnolencia, confusión, estreñimiento, resequedad de la boca y dificultad al orinar.

Evite estos medicamentos para dormir de venta libre:

  • Difenhidramina (Benadryl Allergy, Nytol, Sominex y genérico)
  • Doxilamina (Unisom y genérico)
  • Advil PM
  • Tylenol PM

Cuándo probar medicamentos sedantes-hipnóticos.

Considérelos si los problemas para dormir afectan su calidad de vida y nada más le ha ayudado. Sin embargo, su médico debería observarlo para ver que el medica- mento le esté ayudando y no le cause efectos secunda- rios adversos.

Consejo de Consumer Reports

Este informe es para que lo use usted cuando hable con su proveedor de atención médica. No debe usarse en vez de consejos o tratamientos médicos. Use este informe a su propio riesgo.

©2013 Consumer Reports. Elaborado en cooperación con la Sociedad Estadounidense de Geriatría. Para obtener más información acerca de las fuentes usadas en este informe y los términos y condiciones de uso, visite ConsumerHealthChoices.org/about-us/.