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Dolor de cuello y espalda:

Cuándo se necesitan pruebas para los nervios y músculos y cuándo no

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Si tiene dolor de cuello o de espalda, es posible que su médico ordene pruebas electrodiagnósticas para examinarle los nervios y los músculos. Estas pruebas pueden ayudarle a su médico a detectar daño neurológico o muscular. Sin embargo, en algunos casos, no se necesitan las pruebas.

En este folleto, La Asociación Estadounidense de Medicina Neuromuscular y Electrodiagnóstica (AANEM) le recomienda cuándo estas pruebas son necesarias y cuándo no lo son.

Cuándo podría necesitar una prueba.

El dolor de cuello o de espalda puede causar entumecimiento, hormigueo, dolor o debilidad en el brazo o pierna. Por lo general, esto es el resultado de un nervio pellizcado o irritado.

En la mayoría de los casos, estos síntomas desaparecen por sí solos, pero si son graves o continúan por algún tiempo, es posible que usted necesite una prueba electrodiagnóstica. Estas pruebas pueden:

  • Ayudar a encontrar la causa de su problema.
  • Mostrarle a su médico qué tan grave es el problema.

Clases de pruebas.

  • EMG (electromiografía): Esta prueba se usa para encontrar la causa de la debilidad muscular. Se introduce una pequeña aguja delgada en los músculos en el brazo o pierna.
  • NCS (estudio de conducción neurológica): Esta es una prueba para ver si los nervios funcionan correctamente. Por lo general se hace junto con una EMG. Durante una NCS, se colocan electrodos en la piel del brazo o pierna. Estos envían pequeños choques eléctricos a los nervios. La prueba mide cómo responden los nervios.
  • SEP Dermatomal: Esta prueba utiliza electrodos y leves choques eléctricos para detectar nervios pellizcados.

Las pruebas tienen riesgos.

Las tres pruebas son seguras, pero tienen algunos inconvenientes y riesgos.

Para una EMG:

  • Malestar en donde se introducen las agujas.
  • Dolor muscular o moretones.
  • Un muy pequeño riesgo de infección.

Para una NCS o SEP:

  • Nerviosismo antes de las pruebas.
  • Malestar de los choques eléctricos.

Las pruebas pueden ser caras.

Estas pruebas pueden ser costosas. Sin seguro:

  • Una EMG o NCS podría costar desde $150 hasta $500 por cada brazo o pierna.
  • Una SEP podría costar mucho más de $350.

Hay situaciones cuando podría no necesitar las pruebas:

  • Dolor de espalda o de cuello después de un accidente de auto. Es posible que usted no necesite una EMG, a menos que tenga dolor, hormigueo, debilidad o entumecimiento en el brazo o pierna.
  • Pruebas de cada brazo o pierna. Usted rara vez necesita una prueba de EMG en cada brazo o pierna.
  • Un nervio pellizcado en el cuello o en la espalda. Algunos estudios sugieren que una SEP dermatomal da información que no es precisa. No se ha comprobado que la prueba ayude, así que es posible que su seguro no la cubra. Además, si usted tiene un nervio oprimido, que no le hagan una NCS sin una EMG. Una NCS sin una EMG puede llevar al diagnóstico equivocado.

 

10/2015

Consejo de Consumer Reports

Este informe es para que lo use usted cuando hable con su proveedor de atención médica. No debe usarse en vez de consejos o tratamientos médicos. Use este informe bajo su propio riesgo.

©2015 Consumer Reports. Elaborado en cooperación con la Asociación Estadounidense de Medicina Neuromuscular y Electrodiagnóstica para Choosing Wisely, un proyecto de la Fundación ABIM. Para obtener más información acerca de las fuentes usadas en este informe y los términos y condiciones de uso, visite ConsumerHealthChoices.org/about-us/.