Cómo recibir la atención adecuada para que sus hijos se mantengan sanos

Es importante saber cuáles pruebas y tratamientos necesitan sus hijos, y cuáles no.

Los padres tienen más opciones que nunca sobre pruebas y tratamientos médicos para sus hijos. Pero, ¿cuáles son los adecuados y cuáles podrían causarles más daño que beneficio?

Esta es una breve guía de algunas de las pruebas y tratamientos más comunes para niños. Se basa en recomendaciones de expertos médicos y de Informes al consumidor. Puede ayudarles a hablar con el médico sobre la atención que necesitan sus hijos para mantenerse sanos. También puede ayudarles a evitar atención médica que podrían no necesitar.

Para aprender más sobre cómo mantener sanos a sus hijos, vea el sitio web:
www.ConsumerHealthChoices.org/Pediatrics.

 

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5 pruebas y tratamientos médicos que sus hijos necesitan

La vacuna contra la influenza una vez al año

Esta es una de las mejores maneras de proteger a sus hijos contra la influenza. Y, si aún así les da, muy probablemente será más leve. Todos los niños mayores de 6 meses deben vacunarse contra la influenza cada año para el final de octubre.

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Vacunas de rutina en la fecha que se recomienda.

Las vacunas protegen a sus hijos contra enfermedades mortales. Y los beneficios son mucho mayores que los riesgos. El médico de sus hijos debe seguir las fechas que se recomiendan para las vacunas de rutina: cdc.gov/vaccines/schedules.

En cada consulta, pregunten si ya es tiempo de ponerles una de las siguientes vacunas o refuerzos:

Varicela: Una o dos dosis; la fecha de vacunación depende de la edad de su hijo

Difteria, tétano y tos ferina (DTaP): 5 dosis, la primera a los 2 meses de edad

Haemophilus influenzae tipo b (Hib): Usualmente 4 dosis, la primera a los 2 meses de edad

Hepatitis A: La primera de dos dosis entre los 12 y los 23 meses de edad

Hepatitis B: Usualmente 3 dosis, la primera al nacer

Virus del Papiloma humano (HPV): Dos dosis para niños y niñas, la primera a los 11 o 12 años de edad

Sarampión, paperas y rubéola (MMR): La primera de dos dosis a los 12 meses de edad

Antimeningocócica (MenACWY): La primera dosis a los 11 años de edad, y un refuerzo más tarde

Antineumocócica (PCV): 4 dosis, la primera a los 2 meses de edad

Polio (inactivada): 4 dosis, la primera a los 2 meses de edad

Rotavirus: 2 o 3 dosis, la primera a los 2 meses de edad

 

Exámenes rutinarios de la vista.

El médico de su hijo le hará un examen rutinario de la vista como parte de las consultas de bienestar infantil. Este examen se lleva a cabo una vez al año o cada 2 años, el primero alrededor de los 3 años de edad.

Si al médico le preocupa algo, podría enviar al niño a un doctor especialista en ojos. La mayoría de los niños no necesitan un examen completo de un especialista cada año. Los niños necesitan este examen solamente si no pasan una prueba rutinaria de la vista, si tienen problemas para ver, o si hay una historia familiar de problemas de la vista o de los ojos.

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Espirometría (prueba de asma) si su hijo tiene síntomas

La espirometría es una prueba sencilla de respiración. Se hace en el consultorio del médico. Mide la cantidad de aire que entra y sale de los pulmones. Los niños mayores de 5 años deben hacerse esta prueba si tienen síntomas de asma. Estos incluyen la falta de aire. Si el médico les dice que su hijo tiene asma, asegúrense de usar la medicina como se indica.

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Antibióticos para tratar infecciones producidas por bacterias

Los antibióticos ayudan al tratamiento de algunas infecciones bacterianas, como la faringitis estreptocócica. Sin embargo, la faringitis no siempre es la causa del ardor de garganta. Si el médico piensa que su hijo tiene faringitis estreptocócica, pídale que le hagan un análisis.

Los antibióticos también podrían ser necesarios si su hijo tiene:

  • Tos que no se mejora en dos semanas
  • Síntomas de sinusitis que no se mejoran en 10 días, o se mejoran y luego se empeoran
  • Tos ferina, o
  • Secreción verde o amarillenta y fiebre de al menos 102° F (39° C) durante varios días seguidos

El médico podría pedirles que le den a su hijo antibióticos que tenga que tragar si tiene infección en el oído externo. Pero las gotas con antibiótico para el oído podrían ser más seguras y eficaces. Se recomienda lo mismo para niños que tienen tubos en los oídos.

5 pruebas y tratamientos médicos que hay que cuestionar

Antibióticos para infecciones causadas por un virus

Los antibióticos únicamente deben tomarse cuando se necesitan. De lo contrario, podrían no funcionar cuando sí se necesiten. Además, este tipo de medicamentos puede producir efectos secundarios.

Los antibióticos solo combaten las bacterias. No funcionan contra infecciones por virus, como resfriados, bronquitis o la mayoría de los casos de sinusitis.

Su hijo casi nunca necesitará tampoco antibióticos contra la conjuntivitis. Esta se produce frecuentemente por un virus o una reacción alérgica. Aun cuando la conjuntivitis sea causada por bacterias, por lo general se cura en 10 días más o menos sin necesidad de medicamentos.


Tomografías computarizadas por lesiones en la cabeza

Una tomografía computarizada (CT) es un tipo de radiografía. Utiliza radiación, que puede aumentar el riesgo de cáncer, sobre todo en los niños.

Si su hijo se golpea la cabeza, el médico no debe ordenar una CT de inmediato, sino que primero debe revisar al niño y preguntar sobre la lesión y los síntomas.

Aunque el médico piense que su hijo tiene una pequeña conmoción cerebral, es probable que la CT no sea útil.

Los resultados de la CT generalmente son normales en personas con conmoción cerebral.

El doctor debe ordenar una CT si su hijo:

  • Se cayó de más de cinco escalones
  • Se cayó de una altura de más de 3 pies
  • Se cayó de la bicicleta y no llevaba puesto un casco, o
  • Estuvo en un accidente de auto

Su hijo también podría necesitar una CT si:

  • Está mareado, somnoliento, confundido o irritable
  • Tiene dolor de cabeza que empeora
  • Tiene pérdida de equilibrio, de audición o de visión
  • Tiene hormigueo en un lado del cuerpo
  • Se desmaya o
  • Vomita o tiene náusea

Vean al médico de inmediato si su hijo tiene alguno de estos síntomas, incluso varias horas o días después de la lesión.

Pruebas aleatorias de alergias

Generalmente, las pruebas aleatorias de alergias no sirven. Los exámenes de detección pueden usar el tipo de prueba incorrecto. O podrían detectar alergias que los niños no tienen realmente. Estas falsas alarmas pueden llevar a más gastos y cambios en el estilo de vida innecesarios.

Si su hijo tiene síntomas (por ejemplo, estornuda, le escurre la nariz, tiene salpullido, dolor de cabeza o hinchazón), consulte a su médico. Pregúntenle qué pueden hacer, o si hay algún medicamento de venta sin receta. Hagan esto antes de hacerle pruebas de alergias.


Medicamentos para problemas de sueño

Cuando los niños tienen problemas para dormir, los padres podrían darles medicamentos para ayudarlos a dormir. Estos incluyen antihistamínicos y otros que ayudan a dormir. De hecho, estos medicamentos pueden dificultar que los niños se duerman. Algunos de ellos no están aprobados para uso infantil. Además, existe el peligro de sobredosis.

En vez de usar medicamentos, pregúntenle al médico de su hijo sobre las maneras de mejorar su sueño sin medicamentos.


Pruebas que generalmente no necesitan los adolescentes.

Una prueba de escoliosis detecta si hay una curvatura anormal en la columna vertebral. Esta prueba no es muy precisa. Y la mayor parte de las escoliosis son tan leves que no causan problemas ni necesitan tratamiento. Si la espalda de su hijo tiene una curvatura severa, podría necesitar la prueba.

La prueba de Papanicolaou analiza células del cérvix para detectar señales de cáncer. Generalmente es parte de un examen pélvico. Las chicas adolescentes no necesitan pruebas de Papanicolaou, porque es muy poco probable que tengan cáncer cervical.

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Producido por Consumer Reports (Informes al consumidor), quien expresa su agradecimiento a la Academia Estadounidense de Asma, Alergias e Inmunología; la Academia Estadounidense de Medicina Familiar; la Academia Estadounidense de Oftalmología; la Academia Estadounidense de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello; Academia Estadounidense de Pediatría, y la Academia Estadounidense de Oftalmología Pediátrica y Estrabismo.

Este informe es para que lo utilicen cuando hablen con su proveedor de atención médica. No sustituye las recomendaciones médicas ni el tratamiento. El uso de este informe es bajo su propio riesgo.

© 2017 Consumer Reports